viernes, 2 de octubre de 2015
viernes, 18 de septiembre de 2015
CORRIGIENDO MALOS HÁBITOS DE ESTUDIO
No es un secreto que para ser exitosos debemos ser constantes en la
práctica del oficio que realicemos. Esta actividad nos permite mejorar nuestro
desempeño obteniendo mejores resultados. Incluso aquellas personas que son
consideradas extremadamente inteligentes o de “altas capacidades” tienen
hábitos de estudio bien definidos en su vida. Por lo tanto, no existe una sola
persona a la que el éxito le llegue sin hacer nada. Hay que esforzarse,
siempre.
¿Qué ocurre cuando nuestras notas son bajas? El bajo rendimiento académico
es una señal que no debe ignorarse nunca y que puede estar fundamentada en
varios factores. Pueden ser problemas de atención, problemas emocionales, falta
de comprensión, una enfermedad, baja motivación… En definitiva, múltiples
causas.
¿Qué debemos hacer para solucionar esto? Ante esta situación lo más
recomendable es actuar. Lo principal es que observemos nuestra rutina, qué
cosas debemos mejorar, qué hacemos bien y pedir ayuda a los demás, si la
necesitamos. A continuación te expongo algunas cosas que puedes hacer para
mejorar esta situación:
- Hablar: Los problemas más difíciles muchas veces tienen
soluciones sencillas. ¿Estás pasando por una situación complicada que no
permite que te desenvuelvas de la mejor manera? Coméntaselo a tu familia,
amigos o maestros. Tus seres queridos son los mejores mentores en estos
casos; siempre te ofrecerán una buena alternativa y el consuelo que
necesites.
- Aprende
de alguien que admires: En
nuestra vida siempre hay personas a las que consideramos seres
extraordinarios, por las cosas que hacen. Músicos, científicos,
deportistas, actores o incluso nuestros padres. Estas personas no llegaron
a donde están por arte de magia, sino por su constancia y esfuerzo a la hora
de alcanzar una meta. Como todos nosotros, pasaron por malos momentos,
superándolos y aprendiendo a afrontar esas situaciones.
- Acostarse
y levantarse temprano:
¿Sabes por qué un atleta debe dormir al menos 8 horas diarias? Para
proporcionar descanso a su cuerpo y mente. Esta práctica debe tomarse como
un hábito regular, todos los días. No obstante, los fines de semana
siempre podemos realizar alguna excepción.
- Elimina
las distracciones:
¿Estudias con las redes sociales abiertas o la TV encendida? Aléjate de
ellas. Las horas de estudio deben respetarse al igual que las de comer y
dormir. Intenta organizar tu tiempo de manera adecuada. De esta forma
tendrás tiempo después para ver los dibujos, la televisión o a tu equipo
de fútbol favorito.
- El
lugar y el momento apropiado: La
habitación en la que estudias debe estar despejada de distracciones,
garantizándote la comodidad y concentración que necesitas. No estudies en
el autobús, durante el desayuno o en el salón con la televisión encendida.
Elige un lugar y una hora, mantén una rutina diaria.
- Pregunta: Cuando estés estudiando es importante que
resuelvas tus dudas porque al resolverlas se afianzan los conocimientos.
Cuando no puedas resolver tus dudas, busca a alguien que te ayude a
hacerlo. Si no cuentas con nadie en tu cercanía, anótalas para llevárselas
a tu maestro el siguiente día de clases o a una persona que pueda
ayudarte.
- Estudia
con anticipación: Si
tienes un examen prepáralo con tiempo, no la noche anterior. El estudiar a
última hora proporciona malos resultados. Por esto, es mejor que
planifiques tu tiempo y organices un horario semanal a cumplir.
- No leas
por leer:
Muchos creen que simplemente por leer algo y aprenderlo de memoria son más
inteligentes, pero no es así. Einstein dijo una vez “Si no lo puedes
explicar de una forma sencilla es porque no lo has entendido”. Cuando leas
trata de expresar las ideas principales con tus propias palabras. De ese
modo sabrás que si realmente estásentendiendo el contenido.
Sin embargo, no todo debe centrarse en estudiar. También es importante el
día a día, aprender cómo funciona el mundo y las cosas que nos rodean, estar
con nuestra familia, ayudarla, pasar tiempo con los amigos y encontrar
actividades de ocio que nos hagan felices. Encontrando un equilibrio entre todas
estas cosas, estableciendo un horario, serás un mejor estudiante y te sentirás
bien contigo mismo.
Por Aquiles García Y
Raquel Graña de Comofuncionaque.com
¿HAY QUE OBLIGAR A LOS NIÑOS A COMER?
NATALIA
MARTÍN CANTERO. EL PAIS
Nadie en su sano
juicio volvería a un restaurante en el que el camarero le obligase a comer todo
lo que ha pedido, ni a quedarse pegado en la silla hasta acabar, ni escogiera
los alimentos, la cantidad e incluso la velocidad a la que el comensal tiene
que acabar el plato. Y, sin embargo, para muchos niños, quizás la mayoría, este
es el pan de cada día (literalmente) tanto en casa como en el comedor escolar.
En su libro Mi niño no me come, una biblia para padres
desesperados, el pediatra Carlos González incluye a modo de epílogo un cuento
titulado La carga de
la brigada nutricional que sucede en un país imaginario donde
una “policía nutricional” obliga a los comensales a acabarse sus raciones, por
las buenas o por las malas. El mensaje del libro, según resume el propio
González, es este: “No obligue a comer a su hijo. No le obligue jamás, por
ningún método, bajo ninguna circunstancia, por ningún motivo”.
Los comedores escolares son uno de
los lugares donde a los niños se les suele obligar a comer. Foto: Comer o no
comer
Para aquellos que hayan vivido la tortura de los comedores escolares (con
sus ingeniosos métodos para librarse de alimentos, como envolver el filete en
la servilleta o incrustar el huevo frito bajo la silla) o la presión de un
hogar en el que se sirve para la cena el pescado que se rechazó en la comida,
las palabras de González suenan a música celestial. Pero ¿son realistas? O,
dicho de otra manera, ¿por qué tantas víctimas de estos atropellos se empeñan
en que sus propios retoños, cuando los tienen, dejen el plato niquelado? El 85%
de los padres obliga a comer a sus hijos cuando ya han saciado su apetito, de
acuerdo con el estudio realizado en la Universidad de California y titulado Sólo tres bocados más.
La respuesta parece estar en la pertenencia en masa al “Club del plato
limpio”. Sus socios tienen más riesgo de padecer obesidad años después, como
prueban estudios como Consecuencias de pertenecer al club
del plato limpio, de la Universidad Cornell de Ithaca. Instar al
niño a que coma sólo tres bocados más es contraproducente, recuerda Julio
Basulto, nutricionista y autor de Se me hace bola.
Basulto, que considera “vejatorio, innecesario y contraproducente” obligar a
comer al niño o castigarlo por no comer, recuerda que numerosos estudios,
como este otro publicado en la revista Appetite, prueban
que insistir al niño para que coma verduras simplemente no funciona. “No
sabemos por qué. La teoría que más me convence es que prohibir es despertar el
deseo. Dar buen ejemplo sí se traduce en que el niño coma más saludable”.
Además de
dar ejemplo, hay que evitar colocar en la mesa alimentos no saludables. “En
algunas casas a la hora de la comida no se bebe agua, sino Coca-Cola. No hay
pan integral, sólo blanco. Ni cereales integrales. Hay derivados cárnicos a
mansalva. A media tarde toman un postre lácteo en lugar de fruta”, señala
Basulto a Verne. “No soy muy partidario de hablar de qué es una dieta sana; prefiero
explicar que las cosas que no son comida no deberían estar frecuentemente en su
mesa”.
Cuando uno de cada
tres niños padece sobrepeso u obesidad, merece la pena
replantearse el método tradicional de alimentar a los pequeños, que viene a
consistir en que coma, tanto si tiene hambre como si no. Partimos de la base de
que todos los animales de este mundo comen lo que necesitan, y de que cada uno
elige, además, la dieta adecuada para su especie. Como escribe González, no se
encuentra uno, paseando por el campo, bichos muertos porque nadie les dijo que
tenían que comer.
Podemos
comenzar por cuestiones como estas:
¿Cuánto hay que llenarle el plato al niño?
“No hay una
noción”, dice Basulto, padre de tres hijas. “Si deja algo, es que le has puesto
mucho y al día siguiente lo reduces. Lo que se ha dejado se lo retiras y tan
amigos. Los cálculos que se hacen sobre cuántas calorías necesita comer un niño
tienen una desviación estándar muy grande. Tu hija puede necesitar la mitad de
calorías que otra niña de su edad de su mismo sexo, talla y peso. ¿Quién sabe
cuántas calorías necesita tu hija? Tu hija, nadie más”.
El pediatra Jesús Garrido cree,
por su parte, que en España hay dos problemas con las cantidades de comida que
se ofrecen. El primero es que las abuelas son de la época de la postguerra,
donde el hambre en muchas familias fue una realidad, y es difícil convencerlas
de que un niño puede estar sano sin estar gordo. La segunda es que en la
cultura mediterránea toda actividad social gira en torno a la comida y nuestra
dieta está muy condicionada por la forma en la que compartimos la comida a
escala social. “En verano es raro quien no engorde en un país en el que se
puede comer y cenar en la calle consumiendo comida como parte del ocio”,
señala.
Un niño de nueve meses y un plátano,
a la misma escala. ¿Dónde lo va a meter? Foto: ilustración de 'Mi niño no me
come', de Carlos González.
¿Qué pasa cuando el niño está en un percentil bajo?
Garrido cree que las tablas de peso, longitud y perímetro craneal son una
herramienta útil, pero también
peligrosa. “Si no se usan y sobre todo si no se explican
adecuadamente son uno de los desencadenantes de problemas con la comida más
frecuentes”, señala. “Hay que entender que estas tablas se hacen usando datos
sólo de niños sanos. Y que un percentil 3 por ejemplo, que para muchos es un
criterio de peso bajo en sí mismo, sólo significa que el 3 por ciento de los
niños sanos de esa edad están por debajo de esa cifra”.
El problema
está en que se interpreta como una escala de aprobado o suspenso, dice Garrido.
“Cuanto más alto está en peso y talla mejor lo interpretan los padres. Y estar
por debajo de la media es visto como un suspenso. Cuando los niños que hay por
encima y por debajo están igualmente sanos. Si esto no se explica bien,
enterarse de que su hijo está por debajo de la media es para muchos razón para
forzar al niño a comer más. Cuando el niño estaba sano y no lo necesitaba, al
hacer esto aseguramos que aparezcan problemas de relación con la comida”.
¿Cuáles son las consecuencias de utilizar la comida como herramienta para
inculcar obediencia?
"Si
mezclas mente, estómago y corazón, complicación", resume el pediatra
Garrido. “Si no queremos que nuestro hijo use la comida como pieza de cambio y
se focalicen en la comida otros problemas, no debemos dar a la alimentación más
importancia de la que tiene ni una función diferente”, sostiene. “Los únicos
objetivos que deberíamos plantearnos con la comida son que el niño tenga una
dieta variada porque se la ofrezcamos; que sea él y sus mecanismos de
regulación quienes decidan las cantidades y los horarios mientras no haya un
problema claro.
Basulto, por
su parte, cree que estos comportamientos se asocian con más riesgos de
obesidad, trastornos alimentarios, y obsesiones que nos acompañan a lo largo de
la vida. “Si el helado era una recompensa cuando eras pequeño, quizás de mayor,
cada vez que tengas un conflicto emocional necesites comer helados”.
“El problema
más habitual de un niño pequeño con la comida”, escribe González, “es el
intento de los adultos de intentar obligarle a comer. Es un grave problema que
produce sufrimiento, angustia, humillación, vómitos e incluso, si se tiene
éxito, obesidad. El motivo suele ser la visión distorsionada de los adultos
sobre cuál es la cantidad normal de comida que necesita un niño, y la falta de
respeto hacia el niño como ser humano”.
¿Qué hacer cuando el niño rechaza la verdura?
Lo primero
es retirar los alimentos no saludables. Con un magnum de chocolate, dice
Basulto, un niño puede haber cubierto buena parte de las necesidades calóricas
del día. “Luego no tiene hambre, y así no va a comer verdura o fruta, mucho
menos apetitosas”. Lo segundo es dar ejemplo. Y en tercer lugar, no hacer nada;
no felicitar ni castigar, ningún intento de modificar su comportamiento: se
sabe, como señalamos antes, que premiar es contraproducente. “Pero tenemos que
haber dado los dos primeros pasos. Decirle al niño algo así como ´Qué bueno
está este brócoli. Fíjate que cardioprotector y antioxidante´ no es más que una
manipulación”, dice Basulto.
Y un recordatorio importante: a los
niños españoles no les faltan vitaminas y minerales. Les sobran calorías,
grasas y azúcares. No es cuestión de añadir nutrientes, es cuestión de retirar
calorías vacías de su alimentación. “Tenemos que tener una relación más normal
con la comida”, resume Basulto. “Tan normal como respirar o pestañear”. A nadie
se le obliga a eso.
CONSEJOS PARA PADRES Y MADRES
Consejos para padres y madres: ¿Cómo motivar a los
niños a estudiar?
Cuando un niño se enfrenta al reto de ir a la escuela,
asumir unos aprendizajes, hacer unos exámenes y aprobar, sus resultados van a
venir determinados por dos grandes factores: Su capacidad intelectual es decir,
su potencial de aprendizaje y su motivación para el estudio. Hoy nos centramos
en el segundo factor y os damos 8 pasos para que lo consigáis.
La motivación no aparece por arte de
magia: Los 8 pasos para motivar a los niños a estudiar
Paso 1: Ambiente atractivo
Pregúntate:
- ¿El escritorio de tu hijo está decorado por él?
- ¿Tiene decoración acorde con sus gustos?
- ¿Tiene bastante luz y pocos ruidos?
- ¿Cada día hace los deberes en un sitio fijo?
Es muy importante el ambiente en el que el
niño estudia, que se sienta cómodo y que le resulte atractivo sentarse
allí. Que sea un lugar fijo. El “rincón de estudio” tiene que ser decorado por
el propio niño con ayuda de sus padres.
Los 3 NO
- NO Deberes en el salón/cocina.
- NO Televisión/radio/ tablet encendida
- NO sentarnos a su lado y si lo hacemos que sea
con un libro o nuestros deberes.
Paso 2: Ayúdale a fijar metas
- Apuntad las metas y las colocáis en un sitio
visible. El hecho de apuntarlo nos hace comprometernos.
- Metas específicas: “Marc subirás la nota de mates
el próximo trimestre y para conseguirlo necesitas seguir 3 pasos: Estudiar
mates 20 minutos al día, realizar un examen sorpresa que hará mamá o papá
una vez a la semana, pedir las dudas necesarias a la profe”
- Metas reales y que se puedan medir: Si lo que
necesitamos es mejorar en mates y sacar buena nota, necesitamos medir si
mates va mejor mediante pequeñas pruebas.
- Este proceso debe efectuarse con la participación
activa del niño, preguntándole o dejándolo opinar al respecto
para que se sienta partícipe del proyecto y no un mero receptor de
órdenes. Evidentemente cuanto más pequeño es el niño o peor es la
situación (muchos suspensos, larga historia de fracaso escolar o
desinterés, absentismo, etc.) los padres deberán asumir más el papel de
toma de decisiones. Aun así recomendamos implicar al niño de una forma u
otra.
Paso 3: Organización y elaborar un plan
- Lo Primero es determinar los horarios que el niño
va a dedicar al estudio. Es importante que sea realista para empezar. Es
decir, es mejor empezar con un tiempo de estudio que el niño pueda asumir
que empezar a marcar tiempos demasiado largos o exigentes, especialmente
si no hemos conseguido antes establecer unos hábitos mínimos de estudio.
Si vemos que el niño necesita más tiempo para cumplir los objetivos
intentemos hacerlo progresivamente. Nunca pasar de media hora a dos horas
solo porque tiene examen, el niño no tendrá el hábito.
- Organizar quién será el que le de apoyo en caso
de necesidad, mamá, papá, abuelo, etc.
- Nunca estar encima de ellos a la hora de
estudiar.
- Qué sea una alarma quien avise al niño de que es
la hora de ir a estudiar, si es el padre o madre quien se ocupa de hacerlo
hay más probabilidades que acabe en riña.
Estrategias:
- Recompensas, si es posible que no sean
materiales.
- Que el niño se comprometa delante de una figura
que para él sea importante (madrina, primo, abuela).
- Si el niño tiene problemas para concentrarse o es
un niño muy movido tiene que ir haciendo descansos.
- Alagar lo que ha hecho bien y no solo focalizar
la atención en lo que ha hecho mal.
- Si el niño ya presenta cierto retraso en los
aprendizajes busque ayuda profesional, establezca los apoyos necesarios
(refuerzo, maestro particular, etc.).
Paso 4: Tenemos que trasmitir una imagen del
colegio atractiva
- Establecer buena relación con los profesores
- Alagar a los profesores
- Actitud positiva hacia el colegio y los deberes
- Hablar del colegio siempre de manera positiva
- Contar anécdotas e historias de cuando íbamos al
cole
- Explicarles la suerte que tienen por poder ir al
colegio
Paso 5: Estilos de aprendizaje
Es más probable que el niño quiera aprender si usa el
estilo de aprendizaje que le parece más natural y que tiene sentido para él.
Ayúdele a descubrir cuál es su mejor estilo de aprendizaje y a usarlo
eficientemente.
Estudiantes Auditivos
Los estudiantes auditivos tienen más motivación cuando
pueden incorporar más actividades en las que tengan que escuchar.
Éstas son algunas maneras de motivarlos:
- Pídele a tu hijo que se grabe a sí mismo leyendo
un capítulo en voz alta. Luego, repase la lección escuchando la cinta. O
sé tú mismo quien le grabe.
- Usa versos, rimas, canciones y palabras de
asociación (letras o palabras que evocan otras palabras) para recordar
datos e información.
- Le puedes sugerir que les pida a amigos y
familiares que le tomen una prueba oral o que escuchen mientras recita las
tablas de multiplicar o fórmulas matemáticas.
Estudiantes Visuales
Los estudiantes visuales se sienten más motivados
cuando pueden incorporar más actividades visuales al proceso
de estudio y aprendizaje.
- Ayúdale a usar color tanto como sea posible. Tome
apuntes en la clase usando diferentes lápices de colores. Escriba las
nuevas palabras de vocabulario y los conceptos clave al estilo “arco
iris”: escriba cada palabra tres veces, primero en rojo, después en
anaranjado y finalmente en azul. Destaque los puntos importantes en tonos
llamativos, como por ejemplo rosado brillante. Colores, post-it, carteles
y todo lo que necesite para retener la información.
- Cuando lea un texto, sugiérele que primero vea
las tablas, las ilustraciones, fotografías. diagramas y gráficos que
aparecen en el capítulo.
- Ayúaele a hacer una pared de estudio. Cada semana,
elabore una ficha que contenga cualquier cosa que debe aprender y se pega
en su habitación.
- Las fichas didácticas son estupendas para los
estudiantes visuales.
Estudiantes Quinesiológicos
Los estudiantes quinesiológicos tienen la motivación
de aprender cuando pueden incorporar actividades prácticas en
el trabajo escolar.
- Le puedes ayudar a buscar maneras de hacer que el
aprendizaje sea práctico. Use un ábaco o tablero contador para aprender a
sumar y restar, divida objetos por la mitad, en tercios o cuartos para
enseñar fracciones. Aprenda ortografía manipulando bloques de madera con
letras.
- Recomiende a su hijo que interrumpa sus períodos
de estudio con actividad física.
Le puedes sugerir que estudie unos 30 minutos,
que luego camine unos 10 y que después vuelva a sentarse a estudiar.
- Dale tanto espacio como sea posible para
estudiar. Muchos estudiantes quinesiológicos prefieren caminar cuando
tienen que memorizar datos. También, les gusta estudiar parados o
acostados, no sentados.
- Ayúdale con la lectura de comprensión pidiéndole
que le cuente un pasaje del libro o que se lo represente. Conviértase en
su público o represente usted una parte.
Paso 6: Mensajes de ánimo
Son muy importantes los mensajes que reciben los niños
a diario por parte de sus padres, a través de nuestros mensajes podemos
trasmitir tantas cosas positivas como queramos, por lo contrario si nuestros
mensajes son negativos no ayudamos al niño en su desarrollo.
Algunos mensajes y que transmiten:
Cuando me necesites, yo te ayudaré – Amor
Así me gusta, lo has hecho muy bien –
Satisfacción
Noto que cada día eres mejor – Ganas de
serlo
Creo lo que me dices, sé que lo harás –
Confianza
Sabes que quiero para ti lo mejor – Amor
Tú te mereces lo mejor – Satisfacción
Muy bien. Yo sé que lo harás – Soy capaz
No dudo de tu buena intención – Soy
bueno
Paso 7: Dar ejemplo
La importancia del ejemplo de los padres, es mucha
siempre y cuando se utilice esta herramienta de forma apropiada.
Los niños aprenden de lo que observan, si ven que su padres también tienen su momento para hacer sus deberes por
ejemplo de inglés, que también tienen su tiempo para leer o escribir. Ver a sus
padres también hacer deberes es una motivación extra para los pequeños de la
casa.
Paso 8: Las 5 NO.
1. No hagas sus deberes: Si los deberes los acaban haciendo los padres el niño
ni aprende ni adquiere disciplina, en estos casos pedimos sobre todo sentido
común, los deberes son para los niños.
2. No compares: No hay dos niños iguales. Comparar entre hijos, amigos, primos solo
daña la autoestima de tu hijo.
3. No grites: Gritando solo consigues que el niño
aprenda que cuando quiere algo tiene que gritar para conseguirlo.
4. No castigues: Si castigas por no hacer los deberes lo único que
consigues es que el niño relacione deberes con algo negativo.
5. No amenaces: Y si lo haces, que se cumpla.
Resumiendo, crear ciertas rutinas y
entornos favorables, acompañar y alentar a los niños mientras realizan las
tareas y revisarlas junto a ellos cuando han terminado serían las principales
premisas para convertir el momento de los deberes en algo agradable.
lunes, 22 de junio de 2015
ORIENTACIONES AL INICIO DE LA ESCOLARIZACIÓN
ORIENTACIONES ANTES DE LA
ESCOLARIZACIÓN
Las primeras
angustias: los niños que se escolarizan por primera vez sufren un impacto
debido a dos aspectos: la separación de sus progenitores y de un ambiente en el
que se encuentran cómodos y seguros, y la llegada a un sitio que no conocen.
Durante el verano debemos presentarle la escuela de
forma positiva: vas a aprender, tendrás amigos, jugarás en el patio,
pintarás en los libros…
Desarrollo del lenguaje: Está íntimamente ligado al
desarrollo del pensamiento, de ahí la importancia que tiene dedicar un tiempo
para jugar y verbalizar lo que hacemos, enseñarles canciones infantiles,
contarles y leerles cuentos, facilitar que pida cosas y que se exprese con
confianza.
Debemos esforzarnos por hablar claro, despacio y con una
adecuada vocalización.
Relaciones sociales: Debemos ofrecer desde la
familia un modelo de relación social positiva, animándoles a que hagan nuevas
amistades, a que considere a todos sus compañeros por igual, aunque no sea
amigo de todos ellos. Recordarle que deberá resolver sus conflictos de forma
dialogada y utilizar las palabras mágicas: gracias, por favor…
Además, se deben establecer unas normas claras y
constantes sobre lo que el niño puede hacer o no, y que éstas se respeten.
Junto a estas normas deben aparecer las rutinas que dan seguridad: horario
de acostarse y levantarse, horario de las comidas, tiempo para ver la
televisión, para jugar o tiempo para contar cuentos.
Es
conveniente dar a los niños responsabilidades para que puedan desenvolverse con autonomía y eficacia: dormir solo, usar
los cubiertos, recoger sus juguetes…
Desarrollo psicomotor: Ayudar a que realice juegos
como correr, andar en bici, saltar a la comba, etc. Realizar juegos de
habilidad manual: construcciones, puzzles. Debemos prestar atención a la postura de manos
y dedos cuando utilice cubiertos, pinturas...
Desarrollo de hábitos de autocuidado. Este verano aproveche para que su
hijo adquiera unos hábitos básicos :
Enséñele a hacer pis y caca. QUITELE EL
PAÑAL.
Acostúmbrelo a IR AL SERVICIO SOLO.
A
limpiarse la nariz usando el pañuelo.
Ponerse y quitarse una chaqueta.
Lavarse las manos, enjabonarse y aclararse.
Comer solo utilizando la
cuchara y el tenedor, comer un pequeño bocadillo, una pieza de fruta etc.
Permanecer
sentado mientras come, colorea, ojea un cuento…
INICIO DE LA ENSEÑANZA PRIMARIA
¿QUÉ ES LA ENSEÑANZA PRIMARIA ?
n
Comprende
seis cursos académicos y se organiza en áreas.
n
FINALIDADES:
Facilitar a los alumnos y alumnas los
aprendizajes de la expresión y comprensión oral, la lectura, la escritura, el
cálculo,
La adquisición de nociones básicas de
la cultura.
El hábito de convivencia y los hábitos
de estudio y trabajo,
El sentido artístico y la creatividad
La afectividad.
OBJETIVOS
n
Convivencia
n
Hábitos
de trabajo (individual y de equipo)
n
Esfuerzo,
responsabilidad, confianza en sí mismo.
n
Habilidades
para la prevención y para la resolución pacífica de conflictos.
n
Respeto
hacia culturas y personas.
n
Desarrollo
de competencias.
n
Conocer
los aspectos fundamentales de las Ciencias de la Naturaleza, las Ciencias
Sociales, la Geografía, la Historia y la Cultura
n
Inicio en el uso de las TIC
n
Representaciones artísticas y audiovisuales.
n
Valorar
la higiene, la salud y el deporte.
n
Conocer
y valorar los animales más próximos
n
Desarrollar
sus capacidades afectivas
n
Valoración
del patrimonio artístico
ORGANIZACIÓN
n 1. La etapa de educación primaria
comprende seis cursos académicos y se organiza en áreas
n 2. Las áreas de esta etapa educativa
son Troncales y Específicas
n ÁREAS TRONCALES
n Ciencias Sociales
n Ciencias de la Naturaleza
n Lengua castellana y literatura
n Matemáticas
n Primera lengua extranjera
n ÁREAS ESPECÍFICAS
n Educación artística (se asignará 1
hora para Música)
n Educación física.
n Religión o Valores Sociales y cívicos
EVALUACIÓN
n
La
evaluación será continua y global (progreso en el conjunto de las
áreas).
n
PROMOCIÓN:
Decisión al finalizar cada uno de los cursos por parte del profesorado.
n
Se
accederá al curso siguiente siempre que se considere que ha alcanzado los
objetivos y el grado de adquisición de las competencias básicas
correspondientes
n
En
el supuesto de que un alumno no haya alcanzado las competencias básicas, podrá
permanecer un curso más en el mismo ciclo (Sólo una vez en la etapa).
n
Términos
utilizados: Insuficiente (IN), Suficiente (SU), Bien (BI), Notable (NT),
Sobresaliente (SB), considerándose calificación negativa el Insuficiente y
positivas todas las demás.
COLABORACIÓN DE LOS PADRES
En el área de Lengua la aportación, al menos durante los primeros años, puede ser
fundamental. Las narraciones antes de acostarse, la ampliación de vocabulario,
las expresiones claras y precisas, el diálogo, el fomento de la lectura, son
algunos de los ejemplos que contribuyen a enriquecer la expresión lingüística y
el pensamiento.
En el área de Matemáticas, los padres también pueden estimular la lógica y el
cálculo del niño en multitud de ocasiones. A modo de ejemplo recordaremos la
memorización de números de teléfono, de matrículas; los juegos de mesa que
ayudan a contar, a sumar, etc.; la realización de sencillos presupuestos de
compra; las clasificaciones mediante tallas o número de calzado,… Son
situaciones cotidianas que, cargadas de una cierta intencionalidad permiten
incorporar en el niño un cierto bagaje matemático.
Los padres tienen asimismo la
posibilidad, aprovechando las observaciones de fenómenos que se dan en la Naturaleza o en el ambiente doméstico,
de iniciar a sus hijos en la interpretación científica mediante explicaciones
adaptadas a sus posibilidades de comprensión. Lo mismo se puede decir respecto
al Conocimiento de la historia del grupo
social al que el niño pertenece o se ha incorporado. Por último la
promoción de juegos de tipo creativo, el gusto por la música, el deporte, el
teatro, la música y, en general, las artes plásticas.
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